¿Quiere escapar, o permanecer dócil para el disfrute de los niños?
¿Cumplir tus sueños o dejar que otros los cumplan?
Atado a la monotonía,
dejar que la vida vaya pasando
o romper las cadenas y volar
tropezar, levantarse,
surcar los océanos
dormir a la intemperie
cada día un azar
un destino diferente
una lluvia tras otra,
un desaliento, un aliento.
La vida entre contrastes
o la vida acordada,
tu risa
o la risa de los niños,
tus lágrimas escondidas
o los lloros de los niños
al caerse de los columpios.
Pero, atento,
porque los caballos salvajes
dejarán de esperarte.
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