En ciertos bares veo la figura de mi padre que se va difuminando como humo y sube con un vaso de vino atravesando el techo.
En otros bares recuerdo como aprendí para enfrentarme
a la vida incierta que me esperaba silenciosa, implacable.
El colegio solo era un paréntesis entre bar y bar,
besos y besos,
intimidades y secretos,
planes nunca realizados,
rebeldías que se olvidaban al volver a casa,
y tú madre tenía ya preparada la cena.
Bares , lugares donde me reconcilié con mi padre,
donde empezamos a hablar, y nos hicimos confidentes y amigos.
Bares, sitios que nadie te controlaba, que nadie te daba órdenes si tenías siempre algo de dinero.
Bares, lugares donde buscabas junto a tu pareja, refugios oscuros.
Bares, escuela de poetas, escritores, músicos, universidad de la calle.
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